Využitie CBCT v detskej traumatológii — prvá odborná prezentácia na Slovensku
El uso de equipos CBCT en traumatología se presentó oficialmente por primera vez ante la comunidad médica eslovaca en el 11º congreso con participación internacional «Trauma en la infancia», a finales de junio de 2026 en la X-BIONIC Sphere de Šamorín.
La ponencia profesional, impulsada por el equipo de especialistas de MediRad (V. Neuschl y A. Uhrinová), generó una respuesta positiva entre los traumatólogos y cirujanos pediátricos presentes. Las demostraciones prácticas y la comparación directa de los detalles de las imágenes con una carga radiactiva mínima confirmaron que la traumatología pediátrica eslovaca tiene en sus manos una nueva y justificada herramienta de diagnóstico.
¿Qué es la CBCT y cuál es la diferencia con la tomografía computarizada (TC) clásica?
Si alguna vez se ha sometido a un escaneo 3D detallado de los dientes en un ortodoncista, probablemente ya ha tenido contacto con la CBCT. Durante años, esta tecnología (tomografía computarizada de haz cónico) se utilizó casi exclusivamente en odontología. Sin embargo, la última generación de equipos ha ampliado los límites y hoy puede capturar rápidamente cualquier parte del cuerpo humano: desde codos y muñecas hasta tobillos o la columna vertebral.
La principal diferencia con la TC clásica «grande» (denominada TCMD) radica en la forma en que la radiación atraviesa el cuerpo:
La TC clásica emite un haz estrecho y en forma de abanico que gira en espiral alrededor del cuerpo del paciente, escaneándolo capa por capa.
La CBCT utiliza un haz cónico. El equipo realiza una única rotación alrededor de la zona lesionada, capturando de inmediato todo el volumen tridimensional de dicha área.
Por qué la CBCT es la opción ideal para niños
Si a un paciente pediátrico se le indica una exploración de TC del aparato locomotor, la CBCT es definitivamente la opción más adecuada. El organismo infantil es extremadamente sensible a la radiación ionizante. Las células en fase de crecimiento y división reaccionan de manera mucho más sensible a la radiación que los adultos, y el riesgo de complicaciones de salud futuras aumenta drásticamente a medida que disminuye la edad del niño. Por ello, los médicos aplican siempre el principio ALARA (As Low As Reasonably Achievable), es decir, utilizar la dosis de radiación más baja posible para el diagnóstico.
La CBCT ofrece tres beneficios fundamentales en comparación con la TC clásica
Carga radiactiva bajo estricto control
El cambio de una exploración de TC clásica a una CBCT moderna supone una reducción drástica de la dosis de radiación para el paciente pediátrico. Mientras que una TC clásica puede emitir una dosis muchas veces superior a la de una radiografía estándar al examinar una articulación, la CBCT se sitúa en valores solo ligeramente superiores a los de una radiografía (RTG) convencional. El médico obtiene, en lugar de una imagen plana 2D, un modelo 3D completo.
Detalle extremo para detectar fracturas «ocultas»
Los huesos infantiles son específicos: contienen cartílagos de crecimiento y, en caso de traumatismos, a menudo se producen fracturas ocultas (invisibles) o el desprendimiento de pequeños crecimientos óseos (avulsiones). La CBCT cuenta con una resolución espacial enorme (del orden de centésimas de milímetro). Gracias a ello, el ortopedista o traumatólogo puede ver las microfisuras más finas en la estructura ósea que una radiografía habitual pasaría por alto.
Sin limitaciones de imagen debido a los metales
Si el niño ya tiene tornillos quirúrgicos, alambres o férulas de metales introducidos en el hueso tras operaciones previas, la exploración de TC clásica crea artefactos a su alrededor (la imagen queda «borrosa» y brillante cerca del metal). La tecnología CBCT puede suprimir estos artefactos metálicos al mínimo. Así, el médico puede verificar con precisión si el hueso se está curando correctamente bajo el implante.
Uso práctico en traumatismos infantiles
En traumatología pediátrica, la CBCT debería indicarse en lesiones complejas de las extremidades, donde es necesario conocer perfectamente la anatomía de la lesión antes de una intervención quirúrgica planificada o en los controles posteriores. Los ejemplos típicos son:
Lesiones de codo y muñeca:
Muy frecuentes en niños tras caídas de bicicletas, patinetes o estructuras de juego. Una evaluación correcta de las fracturas en la zona de la articulación del codo es clave para preservar la movilidad completa de la mano en el futuro.
Lesiones de rodillas y tobillos en jóvenes deportistas:
Debido a las rotaciones bruscas y esguinces, se produce un daño en las placas de crecimiento, lo que puede afectar al crecimiento futuro de la extremidad sin un diagnóstico oportuno.
Conclusión
La primera presentación profesional sobre el uso de la CBCT en traumatología pediátrica en Eslovaquia ha confirmado el creciente interés por esta tecnología. La alta resolución espacial combinada con una baja carga radiactiva representa un aporte significativo en el diagnóstico de traumatismos infantiles y amplía las posibilidades de las exploraciones de imagen en la práctica clínica diaria.
El equipo de MediRad seguirá fomentando el debate profesional sobre el uso de la CBCT y desarrollando su disponibilidad para los médicos remitentes y los pacientes. https://www.medirad.sk/vysetrenia/#cat-cbct-3d-skelet